Archivo del autor: edushepard

LA OTRA DIMENSIÓN

otradimension

Busca un momento de tranquilidad del día, siéntate ponte una canción relajada y concéntrate. Concéntrate en aquel momento decisivo de tu vida que hizo que tomaras un rumbo, una dirección, en definitiva un destino. Encuéntralo analízalo y piensa si tenías más opciones o era la única. Analiza por un momento  que tienes el rumbo norte y el rumbo sur. Tomaste la decisión más acertada a esa edad y en ese momento vital porque creías que era el más beneficioso para ti y los tuyos, aunque principalmente para ti. Ahora detente ahí y retrocede un momento al lugar exacto que tomaste la decisión. Reflexiona que en lugar de tomar el rumbo norte tomaste el rumbo sur, y ello conllevó una línea paralela en el tiempo de tu “yo” de ese momento tomando otro destino.  ¿Y si lo hubieras tomado ya?, ¿y si has escogido los dos rumbos pero tu momento presente es el rumbo norte y el que te toca vivir para aprender dicho destino? ¿En qué crees que cambiaría haber tomado el otro rumbo? ¿Crees que tu mejor amigo/a seguiría en ese rumbo? ¿Crees que hubieras conocido en el caso que tuvieras, a tu marido//tu mujer/ tus hijos/as, tu perro, tu gato, etc.? ¿Hubieras vivido donde vives ahora? En definitiva, ¿quién crees que serías? Es imposible saberlo puesto que cogiste el rumbo norte y seguramente te arrepientas de decisiones que hayas tomado pero todas te han llevado a este momento leyendo este texto. Todas y cada una de tus acciones han desencadenado estar leyendo esto.  ¿Y si existe otra dimensión  dónde tú no estás leyendo esto? ¿Crees que tu “yo” del rumbo sur se plantearía que habría pasado si tomara el rumbo norte? ¿Y si hubiera más rumbos, tipo norte sur, este y oeste? .Se podría deducir que existirán momentos idénticos en todas las líneas paralelas de cada uno de tus “yo” que son inevitables y todos tendrán que vivirlo. (Fallecimiento de familiares, envejecimiento propio, puestas de sol…) ¿Crees que todos tus “yo” actuarían de la misma manera ante idénticas situaciones?

Y sobre todo la pregunta final. ¿Crees que puedes crear otra dimensión en la misma línea de tiempo y en el mismo rumbo?

Yo considero que sí, y se denomina “salir de la zona de confort”. Se creará otro “yo” en el que comience a andar un camino nuevo, inexplorado y virgen, sólo que contextualizado en la misma línea temporal.

A las personas nos da miedo salir de la zona de confort, nos aporta seguridad, confianza, sobre andar lo andado y conocer el destino ya que nos hemos familiarizado con él, creemos que lo necesitamos porque salir de ahí es un precipicio muy alto sin vistas que nos producirá vértigo. Un sinfín de sensaciones nuevas que no las tenemos en el día a día y por ende no controlamos.  Salir de la zona de confort no implica  hacer “locuras” ni dejar un trabajo fijo o no fijo ni abandonar a tu familia y comenzar una nueva vida como muchos piensan. Salir de la zona de confort puede estar compuesto por pequeños detalles que no estás acostumbrado hacer o crees que te falta valor para hacerlas.

Hoy te contaré un secreto en este escrito, y puedes creerlo o no, pero es la más dura y triste verdad. Todos y cada uno de tus destinos están formados por ti mismo, y las situaciones cambian pero tú eres tú. Tu esencia es única y aunque las situaciones o los rumbos forjen una manera u otra de afrontar la vida y las situaciones, eres el mismo “yo” en todos los rumbos. Es más fácil pensar quienes hubiéramos sido y qué hubiéramos hecho en otra dimensión que crear tantos quieras dentro de la misma y dentro de tu realidad, la que se ha te ha impuesto y la que tu creas en el día a día. El único ingrediente para ello es CREER, pero no creer y volcar tus expectativas en religiones, ni en ciencias, ni en tu equipo de fútbol favorito, ni en nada de ahí fuera. El ingrediente, es CREER EN TI, puesto que tomaras el rumbo que tomaras en aquel momento decisivo, en todas, eras el protagonista.

 

Firmado: Mi “Yo” de la otra dimensión.

Anuncios

BAILA LA LAND

Hoy he descubierto  una película de las que marcan, de las que sales pensando en la vida, en que todos o al menos la mayoría, tenemos los mismos problemas, las mismas inseguridades,  sueños parecidos. En definitiva somos esclavos de un sistema que te impone una dirección pero debes cuestionar si continuar esa línea, o romper con lo establecido para marcar tu propio rumbo, tu propia vocecita, tu propia canción… y ahí es dónde quería llegar yo.. a la canción. La música, que se produce hasta para hablar, una melodía que te empuja que te mueve, pero la que no permitimos escuchar entera. No nos paramos a permitirnos sentirla, a permitir que el cuerpo responda ante ella, como cuando escuchas las canciones de esta película y compruebas que estás moviendo los pies en tu butaca, en la que entiendes lo fundamental que es sentir la música y la emocionalidad que contiene… La vida en sí es un musical, con sus bandas sonoras tristes, con sus coreografias de amigos, familiares, con los bailes de pareja lentos, y con las canciones de soledad mientras caminas pensando. Pero no nos permitimos escucharlas, y mucho menos bailarlas… Por tanto descubre tu musical, aceptalo, y fluye ante él, ante el momento en el que te encuentres, acompañado, con amigos, con familia, o tu sólo. Y baila, y cuando digo baila es ¡baila! mueve los pies y pega un salto yendo al trabajo, da un giro esperando el bus, o agarra la mano a la persona que quieras y llevala a la azotea a bailar, baila mientras limpias, mientras bajas las escaleras, baila mientras cocinas… Tu estado de ánimo se transformará. Deja que el poder de la música penetre en tí y deja que fluya,  tus problemas se dormirán, y solo importará la calidad de ese momento, os encontraréis  la música y tú. No es ninguna utopía, ni siquiera una locura. Se trata de un cambio de actitud, un cambio de conducta, sencillo, pero con unos resultados asombrosos para ti y tu rutina diaria. Baila, tararea, canta, y sé el protagonista de tu propio musical.

Visualiza….

20161113_181601